Todos queremos ser el New Yorker

    Vi el New Yorker por primera vez en el despacho de mi profesor de literatura comparada. Estaba sobre la mesa, al lado de una pila enorme de exámenes sin corregir. La portada era preciosa, en ella un montón de libros dispuestos verticalmente simulaban el skyline de una ciudad. Me quedé embelesada observándola. Es la mejor revista ...