La felicidad dura un ratito

Una vez, hará ya algunos años, tantos como nueve, paseaba yo por Buenos Aires, ciudad en la que entonces vivía y escuchaba en mi mp3 –no había Iphone todavía– las canciones que un compañero me había bajado justo aquella mañana. No me enteraba de mucho porque la mayoría eran cantantes o grupos argentinos que hasta ...