Un padre, una hija y un tobogán

    Llevo días sin saber qué escribir. Muchos días. De alguna manera, después de los atentados de París, cualquier cosa que pudiera decir o escribir me parecía banal. Recuerdo aquella frase –ya tan tópica e incluso trillada de Theodor W. Adorno– que decía que después de Auschwitz era imposible escribir poesía. Pues lo mismo. Pero sí. Estos días ...