San Sebastián

Es la ciudad más bonita de España y quien diga lo contrario, miente. Es melancólica y elegante, llena de bruma y lluvia en invierno. Pero se le coge cariño y está llena de rincones en los que se podría escribir un poemario entero -melancólico, claro–.   Algunos sitios en Donosti: Un café: Hotel Londres: Si hay algún poeta leyendo estas ...

Nueva York

La hemos visto en todas las películas y sin embargo, cuando llegamos, parece que lo veamos todo por primera vez. Es una ciudad con aristas y no tiene la monumentalidad de esas bellezas clásicas como Roma o París. Es una ciudad difícil, como la mayoría de cosas que merecen la pena. Pero así es ...

Buenos Aires

Si algún día me pierdo, cosa que podría ocurrir, buscadme ahí. Estaré en una tanguearía tomándome un fernet con coca-cola, pidiéndome una picada en algún barecito de San Telmo o gastándome todo lo que me queda en Clásica y moderna, una de mis librerías favoritas.

Barcelona

Nací aquí y a pesar de que quiero mucho a esta ciudad, es como una madre, tengo una relación de amor odio. Cuando me voy la echo de menos, cuando estoy aquí, me iría a cualquier otra parte. En resumen: es la mejor ciudad del mundo.

Londres

La odié nada más pisarla, pero la segunda semana ya estaba completamente enamorada de la ciudad. Hace mal tiempo, lo sé. Pero podéis buscarme en Hampstead Heath, o en dos de mis rincones favoritos, en el Carpenter’s arms tomándome un vino y patatas fritas o en el Yauatcha acabando con mis ahorros.