September 29, 2019 at 11:12AM

Mi amiga Ángela cuenta que hay dos tipos de personas. Aquellas que, ante la inocente pregunta de «qué tal», tienen la desfachatez de contestar siempre «todo bien», y las demás, las de «espera que pido un vino antes de empezar a contarte». No sé vosotros pero yo, si alguna vez he dicho «todo bien» era porque estaba al borde de la catástrofe. Además, ¿cómo sigue la conversación cuando alguien te responde «todo bien»? ¿Pago y nos vamos?
A todo esto, me di cuenta el otro día, hablando en una terraza adornada con unas luces que parecen sacadas de la película de ‘El jardín secreto’ (película que alimentó mis sueños de ser una princesa india y vivir en una casa como la de la protagonista) que, al contarnos, utilizamos mucho una expresión: «Estaba pasando por una época en que…».
–No dormía por las noches.
–No sabía qué hacer.
–Estaba perdida.
–Me mordía las uñas.
–Me había quedado sin trabajo.
–Encontré ácaros en mi cama

La vida consiste, supongo, en encadenar todas esas épocas para nunca, bajo ningún concepto, poder decir que todo bien. Si no, camarero, por favor, la cuenta. *La foto no tiene que ver ni con los ácaros ni con morderse las uñas. Me paseé el otro día por el Raval buscando localizaciones para hacer unos retratos. Pero hay una regla de oro: cuando buscas un lugar determinado nunca lo encuentras, probablemente porque no existe. A cambio, encuentras otros muchos, como éste que me llevó, de nuevo a ese relato de Carver: ‘Si me necesitas llámame’.
Qué fácil es decirlo. Solo que a veces, con tanto botón, tarjeta, bell o timbre, es difícil encontrar la manera de llamar.

#barcelona #solocreoenelfuego #teatro #amor #ifyouleave #literatura #poesia #domingo #sunday #ave
Ver en Instagram

Aun no hay comentarios.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *