August 25, 2019 at 12:19PM

Todos los veranos hago algo supuestamente divertido que no volveré a hacer. Un par de años atrás, por ejemplo, hice un safari acuático con tiburones ballena y adivinad quién no se movió ni un centímetro de la lancha. Este año le ha tocado el turno al windsurf. La lección preparatoria de teoría debió haberme bastado para ver que era innecesario intentarlo en el agua. Me hablaron, entre otras cosas, de la teoría del viento. A mí, que soy disléxica.
Lo que aprendí mientras se me caía la vela encima y yo me caía sobre la vela es que cuando ya no hay más remedio y te estás cayendo, lo mejor es soltar lo que tienes entre manos.

Hay una expresión que me da repelús: salir de la zona de confort. A los que dicen que es ahí donde empieza la magia les recomiendo que hagan windsurf por primera vez un ventoso día de agosto.

Existe una teoría del viento y una teoría de las dunas. Las dunas viajan en el tiempo, cruzan océanos lentamente y, granito a granito, llenan parajes como este parque. Da vértigo pensar que un día llegó hasta aquí un primer grano de arena y que ahora son 155.000 hectáreas de arena y agua. Todo se mueve siempre. La alegría, la tristeza, la vida. Hace cientos millones de años Europa se alejó de América a la misma velocidad a la que crecen nuestras uñas. Todo se mueve. Incluso las dunas.

#brasil #lençoismaranhenses #windsurf #viajar #ifyouleave #dunas #arena #algosupuestamentedivertidoquenuncavolveréahacer #dfw #travel
Ver en Instagram

Aun no hay comentarios.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *