May 30, 2019 at 09:06PM

Años atrás me mudé a Londres. Mi conocimiento de la ciudad, por aquellas bastante deficiente, me llevó a aterrizar en el aeropuerto más alejado posible de la zona donde viviría. Luton, sí, me fui hasta Luton.

A través de las ventanas del autobús, que me llevó a la ciudad, vi el atardecer desde mi asiento pegado al cristal. Tenía esa extraña sensación, mezcla de emoción y de miedo, de que mi vida iba a cambiar.

Me puse el Ipod y recuerdo que sonó, Manel y su canción ‘La bola de cristal’, que decía: “Mira, surt el sol a les ciutats on haguéssim pogut viure” (Mira, sale el sol en las ciudades donde hubiéramos podido vivir). Las ciudades donde hubiéramos podido vivir. Ay, cuánta posibilidad, cuánto deseo.

Entonces era más joven que ahora y vivía con la permanente sensación de que podía hacerlo casi todo. Sin embargo, me costó tiempo aprender que tenerlo casi todo era lo mismo que tener absolutamente nada.

Nunca quise irme a Londres, a Buenos Aires o a Nueva York, ciudades en las que terminé viviendo un tiempo, y, sin embargo, de niña tenía un sueño: vivir en la ciudad de los tranvías, la de la calle Lombard, la de Sausalito y la de las Painted ladies. El causante fue el libro de la carátula naranja, el que estuvo durante años en mi estantería: This is San Francisco. Y me mudé tantas veces a vivir a esa ciudad de la imaginación que después me olvidé de hacer algo para que realmente ocurriera. “Nadie va a venir a buscarte”, me decía mi madre cuando le venía con mis cuentos de la lechera de que quería trabajar en The New Yorker, en Farrar Strauss, en la Nasa. Mi madre quería decirme, claro, que soñar y desear solo es útil en los cuentos. Porque en la realidad lo cierto es que nadie, efectivamente, me vino a buscar.

Siempre amanece en alguna de las ciudades donde hubiéramos podido vivir. De hecho, escribo estas líneas desde una de esas ciudades que habitan en las carátulas naranjas de los libros de nuestra infancia. Hubiera sido tan feliz aquí, me repito, porque Mi San Francisco no ha cambiado nada, ni un ápice: es lo bueno que tiene lo que no existe, que nunca decepciona.
#sanfrancisco #california #viajar #usa #fsg #ifyouleave #literatura #londres #lauraferrero
Ver en Instagram

Aun no hay comentarios.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *