April 19, 2019 at 01:44PM

Una buena amiga suele recordarme a menudo los momentos más inverosímiles en los que me ha visto leer. Cuenta las historias delante de gente, echándole imaginación y humor y, sobre todo, riéndose de mí, que es la misión de los buenos amigos. Entonces empieza a disparar. “¿Os suena cuando Laura…?”. Y habla de aquel final de la Liga en que me llevaron a un bar inmundo lleno de gritones y forofos de ambos equipos. Había una mesa al fondo de todo y ahí me ausenté para leer ‘La inmortalidad’ de Milan Kundera. ¿Qué si me enteré de algo entre tanto griterío? Pues no, pero eso es algo que nunca le he confesado a mi amiga.

Luego, un día, hubo unas inundaciones en un barrio de Río de Janeiro. Y yo estaba ahí, sin poder salir del bar, literalmente. Pero no estaba sola porque tenía conmigo ‘Dietario voluble’, de Enrique Vila-Matas y, cuando luego me preguntaron por el agua y el miedo, yo solo recordaba lo mucho que me había divertido con las anécdotas de Enrique.

Después, claro, está aquel día en que me perdí de camino al hospital donde trabajaba aquel verano. Me quedé sola, sentada en un banco de aquel pueblito etíope, pero con Isak Dinesen, hasta que alguien vino a por mí. ¿Que si pasé miedo? Solo recuerdo a Dinesen en ‘El festín de Babette’, pero también que me abracé a la mujer que me rescató como si no hubiera un mañana.

No sé quién decía que escribir es flotar en el vacío. Yo creo que leer es, por el contrario, encontrar el agarradero. Todos escribimos para preguntar algo y leemos, buscando en las palabras de los otros la respuesta que por el momento no hemos encontrado.

#singapur #leer #reading #singapore #travel #viajar #milankundera #isakdinesen #riodejaneiro #enriquevilamatas #dietariovoluble #marinabaygardens
Ver en Instagram

Aun no hay comentarios.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *