Tren

Agosto llega hoy a través de las ventanas de un tren.

En Pamplona, a 33 grados, y las calles de la ciudad de vacaciones, letargo de paseo por Carlos III. Suerte que la pastelería Beatriz sigue abierta para ir a por garroticos de chocolate que se derriten mientras dejo atrás la calle Estafeta y sus adoquines, y los sanfermines, que quedan lejos ya, a la espera.

El mes de agosto es un mes para esperar.

Verano también en un Bilbao nublado, a 21 grados, y yo quejándome de que aquí nunca es verano del todo, como si hubiera una manera de ser verano. Bilbao, con mi restaurante favorito “cerrado por reformas” porque agosto es también el momento de reciclarse, de parar, de arreglar por fin las goteras y fisuras que hemos ido acumulando durante el año.

Pero verano, de nuevo, y el mundo se mueve en este tren que va a casa, a la mía, mientras el sol se pone en el otro extremo de las vías y suena por aquí un verso de mi querido Tranströmer que dice que en cada hombre hay un verano subterráneo.

#verano #tranströmer #poesia #agosto #tren #pamplona #bilbao #ciudades #euskadi #renfe #sol #beatriz #garroticosdebeatriz

Ver en Instagram

Aun no hay comentarios.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *