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Hace un par de semanas se publicó ese libro que tantos habíamos estado largamente esperando. Un libro muy demandado por el mercado que debería formar parte del plan de asignaturas obligatorias de colegios, institutos y universidades. Sí, se trata de Pasa página. Cuaderno de actividades para olvidar a tu ex.

Vayamos paso a paso.

Hay preguntas que a muchos se nos antojan irresolubles. Se me vienen varias a la cabeza: que dónde van los chinos cuando mueren, que cuál es el secreto de la coca cola… Sin embargo, hay otra que está un poco más a la orden del día. ¿Qué hacemos con los ex? ¿Hay que reciclarlos, convertirlos en amigos? ¿Hay que pasar página o estar llorando hasta que llegue el ansiado clavo que saca al otro clavo?

Julio Cortázar hablaba de un basural donde se almacenan todas las cosas que no tienen explicaciones. El tema de los ex siempre me remite a ese enorme descampado imaginario: “en algún lugar debe haber un basural donde están amontonadas las explicaciones. Una sola cosa inquieta en este justo panorama: lo que pueda ocurrir el día en que alguien consiga explicar también el basural”. No vamos a ponernos a hacer metaliteratura y a hablar del propio basural. Solo que siendo honestos, es difícil aceptar que cuando perdemos a alguien con quien hemos compartido meses, años, momentos, etc, no solo se esfuma ese alguien sino también la parte de vida que nos seguirá uniendo a esa persona. Entonces, ahí surge la pregunta: ¿hay que pasar página? ¿Cuál es la lógica de la ruptura? ¿Algún manual de superviviencia? En definitiva: lo de los ex no tiene mucha explicación. Al menos para mí.

Si  embargo, hay gente lista que se ocupa de estas cosas y tengo la suerte de que una de esas personas es mi gran amiga y compañera de batallas Rebecca Beltrán, una de esas mujeres que sabe qué hacer absolutamente con todo, incluso con los ex, por eso ha escrito ese libro del que hablaba antes: Pasa página.Cuaderno de actividades para olvidar a tu ex que, ilustrado por Adrià Fruitós, ahonda en este pantanoso tema del que venimos hablando pero lo hace desde un ángulo desacostumbrado: el del humor.

Hasta hace poco pensaba que lo de no saber pasar página era cosa mía y de un par de amigas más. Aislada en un mundo de gente competente que siempre pasaba pagina y me aleccionaba con frases tipo “es lo mas sano, hay mas peces en el mar, no te merecia”, creía que el tema de los ex era otro de mis dramas existenciales. Pero no. Ya veo que hay más gente en el mismo barco.

 

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A lo que íbamos, que cómo se pasa página…pues no lo sé. Lo del clavo nunca me ha convencido, lo de darle una explicación a la pérdida, como hizo Sophie Calle o incluso Sandra Cisneros con aquel poema tan impresionante llamado ‘One last poem for Richard’, tampoco. Personalmente, lo artístico no me acaba de arreglar este tipo de situaciones. El dolor de la ruptura es un pretexto para empezar a escribir, a pintar, a hacer fotografías. Es, en definitiva, una manera de no quedarse quieto. Pero tampoco es la solución.

En un reciente artículo de ‘El pais’, ‘Tres formas (artísticas) de superar a tu ex’, se hacía referencia a tres maneras de enfocar las rupturas sentimentales. Una de las ‘it girls’ del momento, Cholë Sevigny, había apostado por la creación de un fanzine llamado No time for love compuesto por 28 páginas repletas de fotos de sus ex. Polaroids, fotomatones e imágenes desenfocadas de ella junto a sus ex y un gracioso sticker que les tapaba la cara a cada uno de ellos formaban el contenido del libro. Particularmente no le vi la gracia. Otra propuesta procedía de Laura Reese, una joven fotógrafa de Boston, que dedicó una enigmática serie a sus ex amantes en Ex Boyfriends. Frustrada por las rupturas, decidió ‘reconectar’ con ellos y revisitar la relación que tuvieron en su día. Reese los fotografió semidesnudos (mírala que pillina), con una pieza de ropa y un fondo neutro. Si la de Chloë Sevigny me convenció poco, lo de despelotar a los ex para crear una intimidad ya inexistente me pareció un poco extravagante.

Pero no hay que desesperarse porque al final del artículo llegaba lo bueno: ¿Y si nos reímos un poco para desdramatizar? La propuesta, claro, era la de Pasa página, un “cuaderno de ejercicios” divertidísimos que lejos de ser un manual de autoayuda o un simple librito de verano de pinta y colorea, nos ayuda a pensar, pero sobre todo, nos ayuda a reírnos un poco de nosotros mismos. La risa cura y estas páginas están llenas de tests, de dibujos y olvidómetros, de posibilidades infinitas para tunear fotos de tu ex, ejercicios tipo “Haz una lista de todo lo que te has librado diciéndole adiós a tu ex”, etc. Probablemente, mis ataques de dramatismo en el despacho que compartía con la autora del libro, le hicieron ver que había un colectivo un poco necesitado de lucidez. Ante mis lloriqueos de

-Hubiéramos tenido unos hijos tan monos…¡y tan delgaditos!

o

-Seguro que ha vuelto con la Ex (las ex de los ex son otro tema)

 

me observaba, entre divertida y perpleja y me animaba a tomar un gintonic, una bebida que contenía, según ella misma afirmaba, toda la fruta que se necesitaba a lo largo del día –el limón– o la verdura –en caso de que se preparara con pepino. Porque un gintonic/copa de vino/zumo detox/etc, junto a unas risas, es el mejor antídoto que existe para la sensiblería.

Reconozco que he hecho algunos de los tests del libro y no salgo muy bien parada. Sobre todo en el de: “Qué tipo de ex eres”. Había tres opciones y copio aquí el resultado según mis respuestas, por si alguien quiere sentirse bien:

La Top Drama Queen: Siempre te pones varias capas de rímel no waterproof para que los surcos de tus mejillas sean más sobrecogedores. Un día sin un drama es un día perdido. Puedes llorar tanto porque te han dejado el flequillo demasiado corto como por el hambre del mundo. Sobreactúas hasta cuando duermes. Llorar sola, ¿para qué? ¡Mucho mejor con público!

En fin, gracias, Rebecca Beltrán por hacerme(nos) reír a todas y a todos. De hecho, quería comentarte desde aquí que espero que estés preparando ya un libro de refuerzo para los que hemos suspendido el primero con un “Necesita mejorar”. Para muestra, anticipo que mientras escribo esto escucho una playlist llamada ‘Canciones que te arruinarán la tarde’, que saqué de este artículo. Suena Jonhy Cash con Hurt. ¡Alegría!

No os garantizo que paséis página con este libro. Lo que sí os garantizo es que os reiréis mucho y eso ya merece la pena. Pocas veces humor e inteligencia van de la mano: Pasa página es un ejemplo de ello. Por el momento, voy a llamar a mis ex a ver si se desnudan y reconecto con nuestra historia. Así, al menos me alegraré la vista. A todo esto, se me olvidaba… me despido firmando con mi nuevo mote: La Top Drama Queen.

 

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