Leer para ir a Irán

 

Leer para viajar

 

Le dije que me quería ir a Irán y se pensó que era la última de mis chaladuras mentales.

–¿Pero a qué? ¿De misión humanitaria? ¿A ponerte un velo? –se rió.

–No, a verlo. A viajar. Quiero ir a Irán.

Cuando vio que lo decía en serio empezó a hablarme sobre los viajes organizados, a los que detesto, no por hipsterismo o pose, sino porque en ese tipo de viajes nunca pasa nada. Te dan una pulserita, copas gratis, te subes a un autobús repleto de gente con cámara de fotos y cenas cada día en un restaurante temático distinto. Pero en esos viajes no ocurre nada que no pueda pasarte en un parque de atracciones cerca de tu casa. Traté de explicarle esa teoría, pero ella me insistió.

–Si quieres, puedes irte a Turquía, que está cerca. No solo a ver Istambul, sino que también puedes recorrer Anatolia. Hay paquetes con un guía de esos en los que no tienes que hacer nada. Te lo organizan todo.

Lo di rápidamente por perdido, le dije que iba a mirarlo y que quizás tuviera razón. Pero no me convenció: yo quería irme a Irán con mi mochila. Me pondría el velo, lo que hiciera falta. Nunca me he olvidado de esa conversación tan aparentemente banal que tuve con una amiga hace ya muchos años. Lo cierto es que aún no he ido a Irán, pero tampoco a Turquía. En esa época quería viajar porque necesitaba que me pasaran las cosas que no me ocurrían todos los días.

Yo pensaba que todos queríamos eso: que nos pasaran cosas. Con los años –han pasado más de diez desde entonces – comprendí que no. La diferencia entre viajar y comprar un paquete con todo incluido estriba en eso: en querer que nos pasen cosas. La aventura –no en el sentido de ser un Indiana Jones, ya me entendéis– es esa: no saber qué ocurrirá. Llegar a un aeropuerto sin saber qué es lo que puedes hacer y disfrutar de lo poco controladas que tenemos las cosas. No quiero un viaje organizado, para eso ya existe la rutina de todos los días.

Muchas veces, cuando empiezo a leer un libro, tengo esa misma sensación: la de estar en un aeropuerto. Claro que el libro tiene que ser bueno y claro que eso ocurre pocas veces. Pero me ha ocurrido. En los libros me pasan cosas: nos pasan cosas. Y no a todos las mismas. Supongo que la diferencia entre los buenos y los malos libros es que en los malos –no pienso en bestsellers, ojo– hay un simulacro de cosas que pasan, como los paquetes all included de los viajes, mientras que en los buenos, las cosas ocurren y nos ocurren. Hay libros que nos cambian la vida.

De niña me preguntaban a menudo por qué leía tanto y nunca sabía que contestar, con lo que fácilmente me colgaban el cartel de “ratón de biblioteca”. Sin embargo, años después, cuando me aconsejaron irme a Istambul y a Anatolia con un guía en vez de irme a Irán yo sola, entendí que en esa elección había algo parecido a mi “amor” –perdón por la cursilada– por los libros. Esa decisión estaba ligada al deseo de que me pasaran cosas que no me ocurrían normalmente. Sé que lo de irse sola a Irán es un poco extremo. Sin embargo, para mí, leer es parecido a estar en un aeropuerto, a no saber qué ocurrirá después ni cuál será la próxima decisión que tendré que tomar. Leer es conocerte a ti en otros lugares, en otras historias. Yo leo para que me pase lo que nunca podría pasarme si no lo hiciera, leo para ir a Irán sin ir. Por eso, en días como hoy, en el día del libro, Sant Jordi, como queramos llamarlo, cuando veo tantos libros por todas partes pienso que ojalá todos decidiéramos viajar en vez de hacer turismo, leer de verdad, conocer otras vidas por mucho que estén lejos, porque leyendo a otros y sobre otros siempre nos leemos a nosotros mismos. Así que lo dicho: feliz día del libro.

 

 

18 Comentarios
  • Juan
    abril 23, 2015

    Bravo, Laura! Y feliz día de Sant Jordi. Por cierto… ¿Alguna otra librería tipo Eterna Cadencia en Londres?

    • Laura Ferrero
      abril 24, 2015

      Gracias, Juan. En Londres hay una librería muy chula en Bricklane que es un pequeña. También hay otra cerca de Primrose Hill (no me acuerdo del nombre) y cerca de ahí vive Jeanette Winterson con lo que muchas veces está por la librería. Ya me dirás si vas :-)

  • Yolanda
    abril 23, 2015

    Al fin te fuiste sola a Irán? Me ha encantado, porque cuando viajo sola y leo busco lo mismo- que pasen cosas que no pasan todos los días.

    • Laura Ferrero
      abril 24, 2015

      No, pero mi próximo viaje será a Irán! Tengo muchísimas ganas de ir :-)

  • Marta Pascual
    abril 25, 2015

    Me ha flipado lo de que al leer libros buenos “NOS pasan cosas”! Es tan cierto!

    Un abrazo desde N´Djamena

    • Laura Ferrero
      mayo 1, 2015

      Un abrazo también para ti, Marta. Un día tienes que contarme exactamente que haces ahí. ¡Qué duro me parece N’Djamena! Espero que estés bien!!

  • manu
    abril 25, 2015

    No sé por qué empecé a leer. Pero sí sé q es, como tú dices, emprender un viaje. No recuerdo muchos de los libros q he leído. No recuerdo sus historias. Pero sí recuerdo si un libro me marcó o no, q inspiró en mí, si significó algo. O dónde lo leí!

    Viajar y leer son placeres compatibles, simultáneos y necesarios. Incluso de un sitio q desagrade o de un libro q no guste, acaba x aprenderse algo.

    Un gustazo leerte.

    Si buscas compañero de viaje a Irán, dame un silbidito y hago la mochila ipso facto!

    • Laura Ferrero
      mayo 1, 2015

      Oye, pues te tomo la palabra con lo de Irán, que no hay nadie que me quiera acompañar!! Un abrazo!

  • Txema
    abril 28, 2015

    He estado un par de veces en Iran por razones de trabajo y aprovechado un par de fines de semana
    Si quieres ir desde tu sillon J Elliot te acercara aunque su mejor libro es sobre Afganistan
    Aqui la critica de el
    Guardian http://www.theguardian.com/books/2006/apr/22/featuresreviews.guardianreview2

  • Patricia A. (Entre suspiros y un café)
    abril 28, 2015

    Yo también soy amante viajar y de organizarme mis propios viajes, así como de leer. Ambas cosas me dan mucha vida. Por eso te digo, que a por todas. No dejes de perseguir tus sueños, no dejes que se escapen ;)

    Buenas noches,
    Patricia.

  • Natalia
    junio 14, 2015

    Leerte es como una inspiración, como un respiro. De verdad que me encanta.
    ¡Me gustaría hacerte dos preguntas!
    ¿Has escrito algún libro? (Si no es así deberías, te lo digo de todo corazón, y si lo has escrito aquí tienes una compradora más)
    Me imagino que tendrás muchos libros que te habrán hecho ‘viajar a Irán’ pero, ¿serías capaz de recomendarme alguno que consideres que marcó un antes y un después en alguna etapa de tu vida?

  • Estefi
    junio 27, 2015

    Hola! Yo estuve en Irán por la misma razón que tu quieres ir, para experimentar, para ver, para sentir… Ccogí mi mochila, engañé a mis amigos para que viniesen y nos plantamos ahí. Es de los países que más me han llenado, fue una experiencia increíble. Ya no por lo bonito, sino por su cultura, su gente, … Lo mejor que me pasó fue conocer a una señora iraní, que con un inglés bastante mejor que el de cualquier español, me cogió la mano y me dijo: gracias, gracias por venir. Disfruta de nuestro país y por favor cuenta a la vuelta que Irán no es solo la imagen que nos venden en la tele. Que no todo son bombas y terroristas. Que Irán es algo más, que la gente no tenga miedo. Por eso me ha llamado la atención tu relato. Si aún tienes interés no te lo pierdas, te va a encantar.
    Por cierto, acabo de descubrir tu blog y no puedo dejar de leerte. Enhorabuena!

    • Laura Ferrero
      julio 16, 2015

      Muchas gracias Estefi, pues estoy pensando ya en mi viaje a Irán! Yo también creo que lo que nos venden no tiene nada que ver con la realidad,por eso tengo tantas ganas de ir!! Un abrazo!

  • ANA
    agosto 24, 2015

    Hola!

    Soy Ana, busco compañer@s para ir a Irán en octubre o en noviembre. Mi correo es anabelen_90@hotmail.com.

    Saludos

  • jose
    febrero 8, 2016

    Que buena lectura esta! Ando igualmente “desesperado” por encontrar alguien con quien compartir la experiencia de viajar a Iran y tampoco encuentro a nadie que no se deje arrastrar por los prejuicios. Pero de este año no pasa en vista de que una posible apertura a occidente pueda cambiar la esencia del pais y su gente (como ha ocurrido en otros ya). Si alguien se anima que se haga notar!

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


catorce − 7 =