Sunday

ET IN ARCADIA EGO

 

Hubo un tiempo y un lugar.

Podría haber sido una isla,

un continente, una ciudad lluviosa,

una vieja escuela, nuestra playa,

un remoto acantilado.

 

¿Era ayer o podría haber sido hoy?

el año pasado, el que vendrá.

Los meses impares, las semanas de puente,

El agosto febril. Un día soleado.

 

Podría haber sido él, ¿era el hombre de los ojos azules?

Tal vez eras tu, la sombra proyectada en el vagón de tren.

¿Era ella y aun no la había reconocido?

 

Pudo ser que de lejos sonara Aute,

Silvio, cualquier cantautor melancólico.

Alguien podría haber dicho que no era más que el rumor del oleaje,

la calma tras la tormenta.

O no, tal vez eran sólo palabras, pasos,

la agitada respiración.

 

No podría haber dicho si era frío, cálido.

Si era duro al tacto, si se derretía con facilidad,

si tenía espinas, si era seco y quebradizo.

Nada podría haber dicho.

 

Tal vez no hubo un tiempo ni siquiera un lugar.

Quizás no fuera más que otro espejo.

Un reflejo de lo huidizo de la vida.

No importa hacia dónde te dirijas,

te espero al final, te dije.

Demos otra vuelta en el tiovivo de la infelicidad.

 

 

 

 

 

 

 

1 Comment
  • karen gisela
    marzo 26, 2012

    ¡Que hermoso!
    Al leerlo me hizo sentir algo que no estoy segura de poder definir.

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